PRESENTACIÓN PBI | por LUIS MARTOS

monotipos · pinturas · objetos | desde 2001

Algo hemos hecho bien para que este proyecto que en su día denominamos ‘Colección privada’ cumpla ahora dos años. Nuestro agradecimiento a PBI, por la promoción y generosidad con que han apoyado esta iniciativa.

Me sigue pareciendo que la actitud del coleccionista es la que mejor cuadra con el proyecto, porque el coleccionismo no es fruto del primer impulso, ni de la manía por acumular, sino del aprendizaje y la confianza gradual en el gusto de uno mismo. Como toda pasión, el coleccionismo bordea el caos y en el caso del arte, el coleccionista bordea, como decía Benjamin, ‘el caos de los recuerdos’.

Hay que agradecer también el esmero con que se ha preparado esta exposición -“Estelas”- que encierra efectivamente rastros muy visibles del trabajo y la expresividad de ambos artistas.

En el caso de Saskia Moro, la selección de las obras que abarca los últimos veinte años, tiene el acierto de poner de manifiesto que el registro esencial de su trabajo no estriba tanto en la complejidad técnica como en la capacidad para abrir los sentidos y dejar fluir las percepciones estéticas.

Con la perspectiva del tiempo, todas estas obras muestran la matriz de la que brotan: el grabado. Es a partir del arte del grabado, en todas las modalidades de la estampación, como Saskia ha generado su propio universo plástico, tan expresivo como reconocible, incluida la heterogeneidad de géneros, soportes y materiales en los que se expresa.

Si generar el propio universo plástico significa para un artista alcanzar la plenitud, es cierto también que ‘toda obra de arte es hija de su tiempo’, como lacónicamente escribía Kandinsky en el umbral de su breve tratado del arte moderno (De lo espiritual en el arte, 1912), al tiempo que pintaba sus primeras obras no figurativas

Cabe preguntarse entonces: ¿dónde estamos hoy?, ¿en qué tiempos plásticos nos movemos? No vamos a resolver esta cuestión esta tarde -obviamente- pero no voy a esquivar una respuesta en el caso singular de esta exposición.

Mi respuesta es que el universo plástico de Saskia se desenvuelve entre el binomio clásico de ‘lo lineal y lo pictórico’ y el binomio moderno de ‘la abstracción líquida y la materia’. El primero, lo ‘lineal vs pictórico’ (en el que muchos de uds. ya han reconocido los conceptos de Wölfflin) describe con claridad la modulación del ‘espacio’ mediante los planos, la superficie y la profundidad, la luz y el color.

El segundo binomio que hemos denominado -‘abstracción líquida vs materia’- es algo más complejo y lo aplicamos para describir las intensidades y materias que aparecen en el proceso de estas obras desde la ‘abstracción líquida’ de los comienzos. Nos atrevemos a definir este proceso como la modulación del ‘tiempo’, porque ‘un pintor nunca ha pintado otra cosa que el espacio y quizás también el tiempo’.

Esta afirmación tan lacónica y determinante, no es mía, se la tomo prestada a las lecciones que impartió Deleuze sobre la pintura en 1981 (siguiendo por cierto el ejemplo de Wölfflin) y que marcaron una estela en la crítica de arte. Porque la intuición de que el pintor no haya pintado otra cosa que el ‘espacio-tiempo’ es una intuición profunda que ilumina muchas claves de la historia de la pintura, desde Rembrandt a Bacon.

Ahora bien, el tiempo ‘pictórico’ es menos óptico, mucho menos táctil y más intangible que el espacio, ¿cómo se entrelazan entonces espacio y tiempo en el cuadro?, ¿dónde encontramos las estelas del tiempo en la pintura? De nuevo la respuesta es solo para este caso singular y ninguna otra mejor referencia de las señales del tiempo en su obra que estas palabras de la artista: ‘Mis trabajos se centran en la temática del espacio en relación con el tiempo, por lo que enlaza con materias para representarlo como el agua, el paisaje, la memoria, la ausencia, el horizonte, la frontera y … el juego’. (Saskia Moro, bio Exposición ‘Estelas’, mayo 2019).

Luis Martos

2018 · ¡JUEGA! Te toca · 2019 LIFE’S A GAME

.

Recreos de madera, papel y tijera.

Los objetos y vitrinas, creados para esta ocasión, forman parte de la obra más conceptual de Saskia Moro, son el reflejo del sentido más creativo y original en el que se basa su obra. Aquí contemplamos su reflexión sobre el JUEGO.

En Homo Ludens (1938) J. Huizinga afirma que ’sin cierto desarrollo de una actitud lúdica, ninguna cultura es posible’. Los juegos están íntimamente ligados a la cultura e ignoran las fronteras. Los juegos educan nuestra percepción y reacción frente al azar, de las consecuencias de una elección… son experiencias formalizadas que nos ayudan y nos entretienen.

A lo largo de la geografía y a través del tiempo siempre encontramos un nexo muy fuerte entre los juegos y su apariencia. Esta apariencia refleja aspectos estético-artísticos de las culturas que los disfrutan.

Esta reinterpretación está basada en los juegos tradicionales para ofrecer un contexto artístico nuevo enmarcado por textos multilingües que sirven de tablero o ficha. Textos que describen reglas de vida, o reglas reinventarlas, y o por qué no, a saltárselas.

Los materiales usados: papel, madera, hilo y cristal

Os invitamos a situaros en la casilla de salida en el centro de la sala y jugar al Sjoelbak (billar holandés) o simplemente tirad los dados y escoged al azar entre los juegos de mesa que rodean al billar.

Ahora ven a jugar, es tu turno, te toca…