2015 · Foi no mar que aprendi / Fue en el mar que aprendí

‘Foi no mar que aprendi o gosto da forma bela
Ao olhar sem fim o sucessivo
Inchar e desabar da vaga
A bela curva luzidia do seu dorso
O longo espraiar das mãos de espuma. ’

Sophia de Mello Breyner Andresen
‘Foi no mar que aprendi’ (fragmento), O Búzio de Cós e outros poemas, 1997.

 

En la galería del Centro Português de Serigrafia sito en el Centro Cultural de Belém se inaugura una exposición de monotipos, ejemplares únicos en grabado, de Saskia Moro. La exposición, que parte de la temática del mar, tiene como título un verso de Sophia de Mello Breyner Andresen, cuya poesía tuvo una gran influencia que la artista asume en este conjunto de obras.
La naturaleza, la soledad y el silencio que rige sus ritmos, inspiraron a la artista en 2003 que utilizó una expresión geometrizante con juegos luz y veladuras. En la exposición actual del monotipos en papel montados sobre tela, Explora de una manera muy libre y una vez más, el espacialismo poético, que se ha convertido en la característica de su estilo. Contrastes suaves de colores que despiertan resonancias de varios elementos, transparencias, se asocian en esta serie, a un espacio marítimo. Paisaje anímico, onírico y cósmico que manifiesta la pasión de la artista por color. Y revela plenamente la maestría de su dominio. Dominio del color, de su luz, de los líquidos y sus movimientos en palpitantes chorros dorados enmarañados en el sutil novillo de azules esmeralda, de verdes submarinos, de ocres, de grises, de rojos sangre y los lilas que parecen brotar directamente de la intimidad de las sustancias de una naturaleza encantada.
Saskia Moro nos ofrece en su reciente conjunto de trabajos, imágenes de mar y luz, impregnadas de dulzura y suavidad, expresión de una pureza.

Maria João Fernandes
A.I.C.A. Asociación Internacional de Críticos de Arte

2014 · linhas de água

6 / 09 / 2014 hasta 15 / 10 / 2014

Flores do Cabo | Pé da Serra – Colares – Sintra | Portugal

 

 

06 naranja-azul | enmarcado, 25 x 65 cm

 

‘Me he perdido muchas veces por el mar
con el oído lleno de flores recién cortadas.
Con la lengua llena de amor y de agonía
muchas veces me he perdido por el mar,
como me pierdo en el corazón de algunos niños.’

Extraído de: Gacela de la huida / Federico García Lorca

En esta exposición se dan a conocer nuevas obras, que parten del desarrollo de la temática de las pinturas que se muestran en ‘Além Mar’ y ‘Distancia’ ( 2013) .

La síntesis y el ritmo como base para representar el horizonte y el mar hacia un ámbito tridimensional. Situada al comienzo del recorrido de la exposición, la instalación, juega con la luz y el aire. Más allá, en la sala principal se percibe el sutil sonido a través del movimiento de las estructuras móviles.

Situado al inicio de la exposición, la instalación se compone de un entrelazado de tiras de fibra de papel en tensión. Cambia dependiendo del punto de vista del espectador, que al caminar hacia ella hace que su brille y parezca moverse.

Estructuras de móviles hechas de aluminio, madera tallada y tubos de metacrilato con pigmentos suspendidos en ellos. Tienen la intención de ser olas, que al tocarse producen sonido y manteniendo su orden tratan de tragar entre sí.

Completa esta exhibición nuevos dibujos en acuarela y pasta de papel que la artista se extiende sobre una superficie de la hoja sobre pasando sus límites como si fuera agua. Finas tiras de papel de colores simulan los destellos de luz sobre la superficie del mar.

Como se explicaba Saskia Moro, en la obra expuesta hace más de un año:

Y nos surge la atracción hacia ese lugar en donde se separa la tierra, el agua, el cielo. Un lugar en permanente transformación. Esa seña ancestral; el horizonte. Con su ritmo reiterado e hipnótico. La línea indefinida que al aproximarse se convierte en arena, en la tierra que pisas, en donde vives.

La línea que convoca curiosidad de conocer y nos lleva a imaginar y a percibir la existencia con distancia.’