2016 · Ausencia

La relación con la ausencia es siempre una emoción antes que un ejercicio de voluntad. Cada ausencia implica un despliegue de sentimientos distintos en función del momento y las circunstancias personales. Cada espacio, cada tiempo, cada persona que ha dejado nuestra vida contiene múltiples recuerdos. Evocaciones que se reflejan en el cambiante horizonte de la memoria.

Los huecos de ausencia, sus resonancias, nos confrontan con lo telúrico y dejan un reguero que no se olvida fácilmente, que permanece más allá de la voluntad.

La sencillez de esta propuesta es aparente, ya que teje vínculos complejos entre la materialidad y la evanescencia. Materia y volumen se desvanecen en las líneas de un horizonte que nos empuja a ir más allá en el recuerdo.

Bernabé Sarabia

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